Es
muy divertido pasar el tiempo pensando en cómo hacer comida, en qué
usar para que el producto tenga un buen final. Existen las formas
tradicionales y los métodos modernos para cocinar, pero cuando se usa
algo ajeno a la cocina, es aún más entretenido. Las ideas descabelladas
tal vez no sean las mejores, pero son las más divertidas. A idear
recetas descabelladas, a eso nos dedicamos en esta fonda donde el
proceso creativo es una actividad que no para de día, ni la noche.
Llueva, truene o relampaguee, nos la pasamos pensando en comida, y si
pudiéramos estar comiendo siempre, lo haríamos. Hojeando uno de tantos
cuadernos de apuntes, encontré el boceto, muy simple, de este plato.
Reímos y reímos preparándolo. Y sí, todo se planchó con una plancha para la ropa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario